Poder y dinero

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Michele Zanzucchi.
Editorial Ciudad Nueva, 2018, 182 pp.

El libro está prologado por el papa Francisco del que el autor examina su concepto de la justicia social. Se justifica Bergoglio en el prólogo por tener una opinión sobre asuntos como la economía, y que desde el principio de su pontificado ha tratado cuestiones como la pobreza y la riqueza, la justicia y la injusticia, las finanzas sanas y las perversas. ¿En qué lugar colocaría el hecho de que el Vaticano sea propietario de cinco mil edificios en diversas partes del mundo no dedicados al culto, sino a la explotación económica? ¿Son finanzas sanas o perversas? El autor del libro, exdirector de la revista Cità Nuova y docente de Comunicación en el Instituto Universitario Sophia y en la Gregoriana,  lo que ha hecho es recoger, ordenar y acercar a los lectores síntesis de algunos pensamientos del Papa argentino sobre el poder de la economía y de las finanzas. Dice el pontífice romano “Hay que decir no a la mentalidad del descarte;  es necesario evitar uniformarse con el pensamiento único, tomando valientemente opciones buenas y a contracorriente”. Y se pregunta si es excesivo pensar en introducir en el lenguaje de la economía y de las finanzas, de la cooperación internacional y del trabajo, la palabra comunión. Y luego se refiere al arte de amar y del “ejército del bien”. Cuando uno lee estas cosas y se ha enterado que en nuestro país los obispos han practicado lo que se llama las “inmatriculaciones” … [En términos de derecho, la inmatriculación es la primera inscripción en el registro de la propiedad de una finca, casa, frontón, catedral, etc., etc. Esta acción de inmatricular la lleva a cabo el notario. Lo que sucede es que, según el artículo 206 de la ley hipotecaria de 1946 y el reglamento de esta ley de 1947, se reconoce a la Iglesia, concretamente a los obispos, como fedatarios públicos, para inmatricular bienes. Esta ley franquista concede un privilegio a la Iglesia incontestable, quizá como premio a su inestimable colaboración en la guerra civil, por ser su fiel aliada. El caso es que esta ley se mantuvo vigente hasta el 2015, año en que quedó derogada por un toque del Tribunal de Estrasburgo. En todo ese tiempo el único que la modificó para privilegiar más aún a la Iglesia fue el gobierno de Aznar en 1998. Hasta entonces la ley no contemplaba la inmatriculación de lugares de culto (iglesias, catedrales, basílicas, conventos…), pero desde entonces la Iglesia tuvo barra libre para registrar a su nombre todo lo que pudo pillar. El expolio del patrimonio del pueblo ha sido escandaloso y todo ello con el consentimiento de los gobiernos de turno, tanto del PSOE como del PP. A todo esto los gobiernos de Aragón no han tenido los arrestos suficientes como para defender lo que es del pueblo aragonés, sumisos con la Iglesia, inclinando vergonzosamente la cabeza a la todopoderosa Iglesia Católica.(Info.libre.es)], se pregunta qué valor tienen los pensamientos sobre justicia social del Papa expuestos en este libro.  Bergoglio ha escrito 16 documentos sobre poder, dinero y justicia social, sobre los que el autor ha elaborado este libro.

El libro está formado por siete capítulos ordenados temáticamente sobre la información obtenida de los documentos del Papa actual. Así van pasando los temas sobre el poder de la economía y de las finanzas; trabajo y rentas; empresarios y trabajadores; capitalismo y técnica; el ídolo-dinero; ¿qué hacer?; bienaventurados los pobres. Está muy bien que los máximos responsables de la Iglesia Católica citados en este libro y no solo los discursos del papa Francisco, hagan crítica  del poder, la economía y las finanzas como tienen lugar en el mundo. Asimismo, que señalen el capitalismo como autor de las desigualdades entre las personas, como también el comunismo que con su estatalismo produce sociedades empobrecidas y sin libertad está bien. Pero admitiendo todas las críticas, nos hubiera gustado que también las hicieran extensivas al poder del Vaticano, a la economía de Roma con sus escándalos financieros en pleno siglo XX. El binomio poder y dinero parece que son ajenos al Vaticano, cuando es de dominio público que se han visto involucrados en diversos escándalos de este tipo.

Pedro Puigvert

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