Irresistible

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Andy Stanley.
Editorial Patmos, Miami, Florida, EE.UU. 2019. 365 pp.

La portada contiene dos frases esenciales que nos indican la intención del autor. «Hace mucho, mucho tiempo, había una versión de nuestra fe que era prácticamente IRRESISTIBLE». «Reclamando lo nuevo que Jesús desató para el mundo».

Luego, en la introducción, nos revela una de las razones de este texto. En 2007 hizo un viaje a China, allí fue invitado a visitar una fábrica, el dueño le presentó una jovencita china, que comenzó como obrera y por su excelencia en el trabajo había llegado a gerente, para que los acompañase en el recorrido de la fábrica. Al finalizar la visita el dueño dio opción a alguna pregunta, y la que alzó la mano fue la acompañante, y le preguntó directamente: «¿Es usted pastor?» Andy contestó afirmativamente, y ella dijo: «¿Cuán bueno es suficientemente bueno? Reconozco su voz. Hace dos años alguien me dio un CD de su sermón. Lo escuché una y otra vez. Luego acepté a Jesús como mi salvador. Antes estaba vacía. Ahora, me siento llena de vida. Quería ir a la iglesia, pero no hay iglesia en mi ciudad… y luego preguntó, pastor ¿por qué no todos van a la iglesia en su país? Y Andy confiesa: «Años después todavía no me he recuperado del impacto que me causó su pregunta».

El desencanto que produce el cristianismo en nuestra era digital, el afecto hacia el nuevo ateísmo, la indiferencia hacia cualquier tipo de religión formal, el ego interiorizado hasta límites insospechados, el materialismo atroz, llevan a nuestra generación a un caos de proporciones nunca vistas anteriormente. Hace muchos años el mundo fue impactado por Jesús y sus seguidores, la Iglesia. ¿Qué hicieron los cristianos del primer siglo que nosotros no estamos haciendo? ¿Qué hizo su fe tan convincente, tan resistente y, al final, tan irresistible?

«Jesús interrumpió la historia de la humanidad para introducir algo completamente nuevo. No llegó a Jerusalén a ofrecer una nueva versión de algo antiguo, o para actualizar algo que ya existía. No vino a mejorar algo. Jesús fue enviado por el Padre para introducir algo completamente nuevo en el mundo. No fue sino hasta después de la resurrección, que los seguidores de Jesús comenzaron a comprender que él no vino simplemente para agregar otro capítulo a la historia de Israel. Jesús no había venido a presentar una versión mejorada del judaísmo. Su movimiento no estaba limitado a una región. El movimiento de Jesús fue para todos sin excepción. Para todas las naciones.

El apóstol Pablo criticó duramente a aquellos que intentaron integrar el pensamiento del imperio y del templo en lo nuevo que Jesús introdujo.»

En su lenguaje desenfadado, dedica una muy buena parte de las páginas siguientes a hacernos descubrir lo obsoleto del Antiguo Testamento como base de nuestra salvación. Oísteis que fue dicho… pero yo os digo… y por lo tanto debemos sustentar nuestra predicación al inconverso en la vida y las palabras de Jesús y sus discípulos.

«En los tiempos de Jesús, los judíos tenían una colección de escritos considerados sagrados. Esta colección de textos fue tomada por la iglesia y renombrada como Antiguo Testamento. De manera que, durante el siglo primero no había ni Antiguo ni Nuevo Testamento. Solo existían Escrituras judías y algunos revoltosos que juraban que un hombre había resucitado de entre los muertos. Testamento significa pacto. La nación de Israel celebró un pacto formal con Dios en el monte Sinaí. Era un pacto condicional, en tanto la nación guardara los mandamientos de Dios. El punto es que las promesas condicionales de Dios para Israel eran promesas para la nación de Israel, no para los individuos dentro de la nación y … tampoco para ti. La forma en la que presentamos la Biblia a los niños y la forma en la que hablamos acerca de la Biblia en la iglesia nos da la impresión de que es como un ‘paquete todo incluido’. Que toda palabra de Dios es para todo el pueblo de Dios, en toda época. Gran parte de la confusión, sin mencionar la mala teología, se deriva de nuestra propensión para seleccionar, editar y aplicar partes del pacto de Dios con Israel. El nuevo pacto que Jesús anunció durante la Pascua no solo era nuevo, era un tipo de pacto completamente distinto al que Dios había establecido con la nación en el monte Sinaí. El pacto que Jesús instauró se parecía más al pacto que Dios había establecido con Abraham cuando le prometió bendecir al mundo a través de él. Por eso Jesús dijo durante su última Pascua: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre que se derrama por vosotros. El autor de Hebreos lo expresa así: Jesús ha llegado a ser el que garantiza un pacto superior. Me imagino que cuando recibiste tu primera Biblia nadie te explicó que tu Biblia estaba organizada alrededor de dos pactos. Uno entre Dios y el antiguo Israel, y uno entre Dios y todo el que quiera participar, o sea ¡entre Dios y tú! Enfócate en el segundo. El pacto entre Dios e Israel está obsoleto. (Para que quede claro obsoleto no significa malo. Obsoleto significa que algo nuevo y mejor ha llegado). Léelo para entender el contexto histórico y para inspirarte. Pero ¡no intentes nada de lo que dice ahí! Una breve conclusión sería: Sigue el ejemplo del pacto que Dios hizo contigo. Jesús vino a iniciar algo nuevo. Y mientras tratemos de mezclar lo antiguo con lo nuevo, nos perderemos la belleza y el poder de aquello que Jesús desató en el mundo y por lo que dio su vida.

La primera generación de líderes de la iglesia que surgió después del apóstol Pablo, ignoró sus advertencias sobre mezclar y combinar pactos. A esta generación comúnmente se les denomina «padres de la iglesia». Ellos inmediatamente comenzaron a armonizar el antiguo pacto con el nuevo para que se adaptara a las enseñanzas de Jesús y los apóstoles. Ellos las reinterpretaron, alegorizaron y renovaron, para que se alinearan con el incipiente pensamiento y teología cristiana. En lugar de dejarlo en el pasado, lo bautizaron.

Consideremos al apóstol Pablo quien escribió en Filipenses 3:7-9. Todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo… Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe.  Con todos estos antecedentes, no debería sorprendernos descubrir, que Pablo nunca utilizara el antiguo pacto como fundamento de la conducta cristiana. Él pasó por eso, vivió de esa manera. Pero se terminó. Quizás nosotros también deberíamos terminar con ello.

Filipenses 2:5 Tened unos con otros la manera de pensar propia de quien está unido a Cristo Jesús. Esta fue la versión contextualizada de Pablo respecto al nuevo mandamiento de Jesús. Cada aplicación está conectada al mandamiento del nuevo pacto de Jesús.

En el capítulo 19, UNA PREGUNTA MEJOR. ¿Qué demanda el amor de mí? Al principio, las personas que vivían bajo el nuevo pacto tomaron sus indicaciones del nuevo mandamiento de Jesús. El mandamiento que tenían desde el principio. Y nos resalta en mayúsculas la siguiente recomendación: «CUANDO NO ESTÉS SEGURO DE QUÉ DECIR O HACER. PREGÚNTATE QUÉ DEMANDA EL AMOR DE TI». Los mandamientos dispersos a lo largo de nuestro Nuevo Testamento, responden a la pregunta: ¿Qué demanda el amor de mí?  Los imperativos del Nuevo Testamento, son ejemplos sobre cómo amar a los demás de la misma forma en la que Dios nos ha amado en Cristo.

Al llegar a la página 285, se inicia la sección 4. UN NUEVO ENFOQUE. Que tiene una introducción, donde se nos declara: «Todo lo que hemos visto hasta el momento fue escrito a modo de preparación para lo que te voy a decir ahora. Estoy convencido de que los siguientes capítulos son extraordinariamente importantes para la iglesia occidental, especialmente en lo que se refiere a alcanzar a la siguiente generación y en volver a alcanzar a la generación actual.» Los enunciados son: -Los poscristianos. -Lo antiguo y lo nuevo. -Primero lo primero. -La Biblia dice. Y termina con una conclusión en la que nos recuerda el comienzo: «Así que si, una vez existió una versión de nuestra fe que descansaba de manera segura en un solo evento sin precedentes: la la resurrección. Esta es la versión que te estoy invitando a abrazar. La versión original. La versión sólida, defendible, del nuevo pacto, del nuevo mandamiento. Entonces, ¿por qué no todos en mi país van a la iglesia? Quizás sea porque nuestra versión moderna de la fe es fácil de resistir y, por lo tanto, fácil de desechar.»

Debemos aconsejar a los lectores, que no cedan ante la impaciencia de llegar al final, y no dejen de atender la sección. UNA NUEVA ETICA:

Este libro te guiará por un recorrido histórico para llegar a la deducción, que la fuerza y vigor de los primeros cristianos consistía en ser fieles al Cristo resucitado, del que eran un testimonio y mensaje vivo del evangelio de la gracia irresistible.

E.V. Giró

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