BREVE HISTORIA DEL CEEBEste apunte histórico evoca el nacimiento de una institución que la obra evangélica en Barcelona necesitaba, con el fin de facilitar estudios de teología a hermanos con deseos y aptitudes de servir al Señor en el ámbito de la iglesia local. Desde su inicio el Centro Evangélico de Estudios Bíblicos ha sabido que la solidez de las iglesias locales y la eficacia de su trabajo está en proporción directa a la formación bíblica de sus miembros, formación que sólo se adquiere mediante el estudio serio y sistemático de las Escrituras. Sin embargo, son muchas las iglesias locales que no pueden proveer este tipo de estudio. Como en otros aspectos de la obra de Dios, la colaboración es la clave de la solución. Ante esta necesidad, algunos siervos del Señor se sintieron llamados a organizar un centro docente interdenominacional que lo supliera. La primera reunión consultiva con dirigentes afines a la formación de este Centro, tuvo lugar el 11 de abril de 1.969, con la asistencia de los hermanos: D. José M. Martínez, D. José Grau, D. Miguel Herbage, Dña . Una de Herbage, D. Derek Bigg, D. Santiago Giordano, D. Daniel González, D. Juan González Pastor y D. Ginés Andreu. En ella, se eligió el primer comité ejecutivo, formado por: Presidente: D. Santiago Giordano Vice-presidente: D. José M. Martínez. Secretario: D. Ginés Andreu. Tesorero: D. Derek Bigg. Vocales: D. José Grau y D. Daniel González. Y se tomaron los acuerdos pertinentes para una eminente puesta en marcha del Centro, que fue inmediatamente auspiciado y recomendado por la Alianza Evangélica Española, cuyo comité directivo había estado planeando la creación de un instituto bíblico nocturno. El 27de Junio de 1.969, se toma la decisión de informar a todas las iglesias de Barcelona ciudad y su cinturón, del inicio de las clases que se impartirían a partir de Octubre de este mismo año en una de las dependencias de la iglesia en calle Teruel de Barcelona. Allí, durante doce años de forma ininterrumpida, se impartieron las clases, graduándose un buen número de hermanos de distintas iglesias tras finalizar los cuatro cursos de los diferentes ciclos con buen aprovechamiento. El 25 de abril de 1.981, y bajo la presidencia de D. José M. Martínez, se inicia una nueva singladura, que obligará a la Junta Directiva al estudio, presentación y posterior aprobación de unos nuevos estatutos que fortalecerían el ministerio pedagógico y daría lugar a una estructuración más sólida de nuestro Centro. El mencionado documento, sería aprobado en Consejo General por las iglesias el día 3 de octubre de 1.981. Un año más tarde, surgió la necesidad de adquirir unos locales idóneos que hicieran posible la ubicación formal y estable de nuestro Centro. Siendo presentado por la Junta Directiva, el mencionado proyecto al Consejo General, y aprobándolo éste en reunión celebrada el 11 de diciembre de 1.982, se inician una serie de contactos epistolares a entidades amigas en el extranjero presentando esta inquietud. Mientras tanto, el CEEB trasladaría su domicilio a las dependencias de Juventud para Cristo en la Gran Vía de les Corts Calananes, cedidas muy amablemente durante dos años. Durante un año de trabajo, el Señor mostró una vez más su misericordia, abriéndonos las puertas de la Misión Evangélica Europea (MIEVE) en la persona de Don Ernesto Gubler, la Gustav Adolf Werk, la Hilfe fur Bruder, la Tirhan, que se solidarizaron con nuestro proyecto, enviándo donativos que hicieron posible la búsqueda de los mismos. Una vez hallados los locales idóneos en la calle Valencia, Número 2, 2º, puertas 5ª y 6ª, fueron presentados, y aprobada su compra en reunión extraordinaria del Consejo General, celebrada el 16 de noviembre de 1.983. De forma provisional, las iglesias de Barcelona ciudad: calle Verdi, Rector Triadó, Pasaje Gayolá, Hospitalet de Llobregat (C/ Rosellón 102), Premiá de Mar, Castelldefells (Jaime I), San Feliu de Llobregat (Lorenzo Martí, s/n), Molins de Rei (Joan Maragall, 6), y Viladecans (Grupo San Jorge), comprometidas con el CEEB, asumirían la titularidad de la compra de los locales hasta tanto le fuese concedida la personalidad jurídica a nuestra Institución. Bajo la presidencia de D. José M. Martínez, son inaugurados los nuevos locales del Centro los días 28 y 29 de septiembre de 1.984. A sendas reuniones son invitados alumnos, ex-alumnos, profesores, pastores y ancianos de las iglesias de Barcelona y província, y también diferentes organismos y entidades evangélicas. Finalmente es concedida la personalidad jurídica del CEEB el día 28 de marzo de 1.985, quedando inscrita en el Registro General de Asuntos Religiosos, Sección General, con el número 399-FG. A lo largo de estos años, más de mil alumnos, tanto oficiales como oyentes, han asistido a las clases, muchos con gran aprovechamiento. Algunos están hoy sirviendo al Señor como pastores o con otras importantes responsabilidades en la obra de Dios. Mas de treinta profesores, de manera permanente o esporádica, han impartido sus clases durante este tiempo. Es motivo de especial satisfacción, el que algunos de ellos hayan sido antes alumnos del CEEB.
Además de la labor educativa en las aulas, el CEEB también organiza cursos de especialización, conferencias de orientación teológica, retiros sobre temas de actualidad y también, excursiones facultativas, como la realizada a la región francesa de Les Cevénnes, donde visitamos el Museo del Desierto, La Tour de Constance y otros baluartes del protestantismo francés. Y desde 1994, con motivo de la celebración del 25 Aniversario, se edita la Revista Síntesis, revista evangélica de orientación bibliográfica. Durante estos años, el CEEB ha contado con la valiosa colaboración de numerosos hermanos, que junto al Consejo General, la Junta Directiva y el Cuerpo Docente, y de forma desinteresada han contribuido de una forma u otra a hacer del CEEB una institución querida y respetada. A todos ellos nuestro más sincero agradecimiento. Tras casi 40 años de servicio a las iglesias locales en el ámbito de la educación teológica, el CEEB inicia un nuevo ciclo. ¿No es todo ello motivo de regocijo y de gratitud a Dios? Sin duda alguna. Por eso alabamos al Dios que nos llamó a este servicio y «hasta aquí nos ayudó».
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